El Dragón que enferma a los cítricos hasta la muerte

Al menos la mitad de las aproximadamente 60 mil hectáreas de naranja y mandarina sembradas en el municipio de Álamo, Veracruz se encuentran afectadas por la enfermedad Huanglongbing (HLB), también conocida como “dragón amarillo”, lo que podría causar su pérdida en un periodo de aproximadamente 8 años, sostuvo Herminio Francisco Ramos, presidente electo de la Junta Local de Sanidad Vegetal de este municipio.

Su versión coincide con la de productores citrícolas de la zona, quienes agregan que las plantas enfermas suelen dan frutos deformes o que no alcanzan a madurar. Para aprovechar el área de cultivo, sin desplazar los naranjales, planean sembrar palma de coco.

La enfermedad del HLB es causada por la bacteria Candidatus Liberibacter y su propagación corre a cargo de dos insectos vectores, la Diaphorina Citri y la Trioza Erytreae, previamente infectados.

De acuerdo con Herminio Francisco Ramos, en México y en este caso en el estado el principal vector es la Diaphorina Citri, la que vive y se desarrolla en la gran variedad de plantas y especies de cítricos.

Desde hace 20 años, el vector ingresó a tierras mexicanas a través de Yucatán y de ahí se ha diseminado en 26 entidades del país, entre éstos Veracruz.

Hace cinco años aproximadamente, citricultores de Álamo Temapache comenzaron a ver que sus árboles de naranja y mandarina se notaban enfermos, además de que sus frutos de quedaban verdes.

Con el apoyo de personal especializado detectaron la presencia del «dragón amarillo» y aunque intentaron controlarlo, no lo lograron ante la falta de recursos para adquirir los insumos necesarios, de acuerdo con Herminio Francisco Ramos.

Álamo es considerado como la Puerta de la Huasteca y la capital de la naranja del estado. Cuenta con una amplia superficie sembrada y una abundante producción de naranja y mandarina.

Sin embargo, productores citrícolas presumen que para esta temporada haya una escasez de mandarina, a causa de las afectaciones provocadas por el HLB.

Productores sostienen que por estas fechas era común que la bodega ubicada en El Ídolo estuviera repleta de mandarinas para su posterior distribución a mercados del estado, de Puebla y de la Ciudad de México.

En esta temporada la cosecha de mandarina ha sido baja y posiblemente no haya suficiente de esa fruta para lo que resta del año.

Mientras tanto, de la naranja valencia, sostiene, se cuenta con una cosecha suficiente para satisfacer la demanda de las cuatro jugueras que hay en Álamo y del mercado estatal, de Puebla y de la capital del país.

Los precios para los citricultores son considerados como buenos, pues la tonelada de naranja valencia se las pagan en 2 mil 900 pesos.

Álamo se encuentra en la zona norte del estado y su principal motor económico es la citricultura.

Mario Zamora, también productor de naranja, señala que el HLB ha sido preocupante para quienes viven de la citricultura, pues en caso de que no se le brinde la atención necesaria, durante los próximos cinco años las plantaciones podrían estar totalmente enfermas.

Lo anterior es preocupante, señala, pues no tienen los recursos para emprender las acciones necesarias para combatir la plaga.

Al recorrer algunas de las plantaciones citrícolas de este municipio, a simple vista se pudieron apreciar algunos árboles de naranja aparentemente afectados por el HLB. 

Además, las calles de Álamo diariamente son recorridas por conductores de camiones de carga pesada que se encargan de transportar naranjas a mercados foráneos.

Ante las afectaciones causadas por el «dragón amarillo» en el campo citrícola de Álamo Temapache, productores de naranja le apuestan a la siembra de palma de coco como cultivo alterno.

Desde el punto de vista de Herminio Francisco Ramos, no se trata de desplazar las plantaciones de naranja, sino de aprovechar la tierra para plantar coco y obtener beneficios a mediano plazo.

Mientras tanto, señala, se insistirá entre autoridades agropecuarias de los tres niveles de gobierno con el afán de obtener el apoyo que se requiere para salvar los sembradíos de cítricos.

Actualmente, citricultores de Álamo han tenido acercamiento con integrantes de la Cooperativa de Costas Nacionales, que preside Jorge Enrique García del Ángel, para obtener coco altamente resitente al amarillamiento letal del cocotero y producido en el vivero «El Güiro», en Tecolutla.

Las palmas de coco son reconocidas como una alternativa rentable para los citricultores, pues de acuerdo con García del Ángel se trata de un fruto imprescindible para muchas poblaciones de climas tropicales, pues es utilizado de manera tradicional por sus amplias propiedades nutricionales y por sus múltiples usos medicinales, sin omitir que las palmas generan importantes beneficios ambientales.

Publicado originalmente en Diario de Xalapa.

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