Molibdeno: importancia en cítricos

Descripción: El molibdeno (Mo), el último de los micronutrientes requeridos, es el que las plantas necesitan en menor cantidad; aún así, es un elemento esencial para el correcto desarrollo de las plantas.

El intervalo normal para la mayoría de los tejidos de las plantas está entre 0.3 y 1.5 ppm y en el sustrato, entre 0.01 y 0.20 ppm, por lo que la deficiencia o toxicidad por molibdeno no son muy comunes; aunque, como cualquier otra deficiencia o toxicidad por un nutriente, necesita ser corregida antes de que tenga un impacto negativo en el crecimiento y calidad del cultivo.

En el suelo, su contenido suele ser muy bajo, moviéndose entre 2 y 2.5 ppm. De esta cantidad, su mayor parte no está disponible para la planta, considerándose asimilable tan solo el 10%. Así, en la mayor parte de los suelos (evidentemente excluidos los inertes utilizados en hidroponía), el molibdeno útil no sobrepasa las 0.2 ppm, del presente en la disolución del suelo, siendo el pH un factor que influye en la disponibilidad de este micronutriente en todos éstos. Por ello, contrario a lo que le ocurre a los oligoelementos de hierro, manganeso, cobre o zinc, el molibdeno se muestra más disponible al aumentar el pH de la disolución del suelo, ya que este hace desplazarse sus formas hacia la forma asimilable (MoO4-2), por lo que en un suelo con pH por debajo de 6.5 pueden presentarse deficiencias de este nutriente.

Función: Las funciones principales del molibdeno se encuentran estrechamente relacionadas con la asimilación del nitrógeno, por lo cual su requerimiento depende mucho de la forma de abastecimiento de nitrógeno a las plantas. No obstante, cumple con algunas otras funciones, entre las que se encuentran:

1)     El molibdeno es absorbido por la planta en forma de ion molibdato (MoO42-).

2)     Es un elemento relativamente móvil en xilema y floema.

3)     Puede ser absorbido en cantidades altas sin presentar síntomas de toxicidad.

4)    Su concentración dentro de las plantas varía, llegando a ser en ocasiones elevada (>100 ppm).

5)     Asegura que el crecimiento no sea un factor limitante.

6)     Asegura un buen desarrollo de los brotes.

Deficiencia: Su deficiencia suele ser común en suelos arenosos con alta lixiviación y suelos arcillosos ácidos. El síntoma típico inicial de su deficiencia es una clorosis en las hojas, acompañada de una deficiencia de nitrógeno, ya que el molibdeno participa en la reducción de nitratos; también suelen presentarse manchas necróticas a lo largo de las nervaduras, además de clorosis y necrosis en los márgenes de las hojas maduras cuando la deficiencia es severa. 

Sin embargo, el síntoma de la deficiencia aparece primeramente en las hojas más viejas, avanzando hasta las hojas más jóven

es y posteriormente ocasionar la muerte del punto de crecimiento; no obstante, la deficiencia de este nutrimento puede causar también deformaciones en las hojas como la cola de látigo.

FUENTES DE NUTRIENTES:

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