La tierra de la mandarina, San José Acateno, Puebla

A tres horas de la capital de Puebla, a las faldas de la Sierra Nororiental, en los límites con el estado de Veracruz, se ubica San José Acateno, un municipio en el cuál, su principal actividad económica es la producción de cítricos.

Esta región es propicia para la producción de cítricos por su clima húmedo y caluroso. Con abundantes lluvias en el verano y temperaturas hasta de 40 grados. El invierno es más suave, la temperatura no va más allá de los diez grados celsius. 

Entre los años 1930-1950 este municipio creció con el cultivo de vainilla, que junto con Papantla eran los principales productores a nivel nacional e internacional, lo que trajo grandes ingresos a los productores. Posteriormente, se convirtió en un municipio ganadero, cría y engorda de ganado entre 1920-1970.

Actualmente Acateno es gran productor de cítricos (limón, naranja y mandarina en todas sus variedades) sigue siendo un buen productor de ganado. Todavía se cultiva vainilla y pimienta, y otros frutos como mamey, piña, aguacate, tamarindo, mango, plátano, café, chiltepín, chinanas o pahuas y toronja. Se ha presentado una disminución en el cultivo de maíz, frijol, pipián, ajonjolí y calabaza.

En Acateno, el 80 por ciento de la población se dedica al cultivo, corte y comercialización de mandarina y naranja. Ocupa el primer lugar en producción en todo el estado. En un año se cosechan alrededor de 30 mil toneladas de cítricos.

Pero detrás de la producción de mandarina que se compra en los mercados, hay mucha labor que hacer. 

La jornada para los cortadores inicia desde el amanecer, cuando preparan sus herramientas de trabajo como: escaleras, ayates, canastos, rejas de madera, papel para envolver e hilo de rafia blanco. Se pesan los camiones en básculas especiales para así tener un control del corte.

Y cuando los primeros rayos del sol se asoman en las parcelas de San José Acateno, también lo hacen las escaleras de entre los árboles. Los cortadores trabajan arduamente todos los días para tener un ingreso económico. Suben y bajan escaleras, van de un árbol a otro, así es como se cortan una a una las mandarinas, sin ramas ni hojas. 

Cuando el ayate está lleno, el producto se deposita en el canasto, que a su vez repleto con más de 70 kilos, se lo cargan en la cabeza, a travesando subidas, bajadas y matorrales. Van hasta el camión o al punto de empaquetado. Para esta tarea, la fortaleza física y mental son indispensables.

En un día se pueden obtener hasta 40 canastos. Pero el trabajo no termina ahí. De requerirse empacado, el producto se coloca en rejas de madera, una a una, acomodadas por tonalidad. Las que tengan menos color irán en medio y las que estén más coloridas van a las orillas, para tener una mejor presentación y venta.

La variedad de mandarina que se cultiva en Acateno es la Fremont, la fruta más dulce que se produce en este estado. 

De acuerdo con información de la Secretaría de Desarrollo Rural de Puebla, la región de Tezuitlán, Puebla, produce más de 153 mil toneladas de cítricos, equivalentes a un valor de 385.6 millones de pesos. De éstos, 208 millones de pesos corresponden a San José Acateno. 

Este municipio cosecha diferentes tipos de mandarinas: Fremont, extranjera, Mónica, Reyna, entre otras, mismas que se comercializan a nivel nacional e internacional, y ponen en alto el nombre de Acateno y del Estado.

También, como en Martínez de la Torre, Veracruz, todos los años se realiza una tradicional carrera en la que compiten todos los cortadores, corriendo más de dos kilómetros y cargando el canasto con 70 kilos de fruta.

Producción de Mandarina en Acateno, Puebla, 2021

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