Botritis

Nombre científico: «Botrytis cinerea»

Descripción: El nombre Botrytis cinerea deriva del griego ‘botrys’, que significa ‘racimo de uvas’, y del latín ‘cinerea’, que hace referencia al color cenizo del moho. Así mismo, es un hongo necrotrófico, lo que significa que cuando se instala en una planta mata a su anfitrión con el objetivo de obtener los nutrientes necesarios para su desarrollo. Su infección se conoce como podredumbre gris o moho gris porque en su desarrollo adquiere una apariencia parecida a la pelusa gris, ya que la expansión y desarrollo de este hongo es muy rápida debido a que tiene un gran número de esporas asexuales.

En la actualidad, la presencia de este hongo representa un problema para más de 200 especies de plantas, pero los mayores daños los produce en fresas y uvas. Además, se trata de un hongo saprófito, el cual se alimenta de desechos orgánicos, lo que significa que también puede afectar a cosechas que ya han sido recolectadas. Sin embargo, para el desarrollo de esta enfermedad solamente hace falta que haya un clima templado y con mucha humedad para crear el medio adecuado para la infección. 

Sintomatología: La botritis tiene debilidad por las flores y los frutos, pero también puede desarrollarse en tallos, hojas y semillas. Es por ello, que las semillas infectadas actuarán como meras portadoras del hongo, el cual no comenzará a desarrollarse hasta que las condiciones sean las adecuadas, las cuales suelen darse cuando la semilla comienza a germinar. No obstante, la infección en las flores tampoco es visible desde su comienzo; uno de los primeros síntomas indicativos de un posible ataque de botritis es la clorosis, que consiste en el oscurecimiento de las áreas afectadas, adquiriendo éstas una tonalidad marrón y un aspecto húmedo. Otra señal de la presencia de este hongo en las flores será la aparición de zonas descoloridas rodeadas por un anillo en un tono marrón oscuro.

Posteriormente, las lesiones se van expandiendo progresivamente a partir del punto de entrada dando necrosis parda con anillos concéntricos, invadiendo toda la hoja, pecíolo y tallo. Es por ello que, estas lesiones pueden alcanzar hasta 10 cm de largo, rodeándolo y provocando el marchitamiento de la planta.

Así mismo, la pudrición del fruto comienza por el cáliz o pistilo, muchas veces a partir de restos de pétalos que quedan adheridos, comenzando a producir una pudrición blanda, de rápido avance y color verde grisáceo, ya que el hongo fructifica con alta humedad formando un micelio gris pardo.

MÉTODO DE CONTROL

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Ingredientes activos orgánicos

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